No sé que os parecerá a vosotros pero a mí el fin de semana se me pasa volando, siempre me faltan horas (por no decir días). Quiero hacer un montón de cosas y al final no hago ni la mitad de lo proyectado. En fin supongo que a todos nos pasa lo mismo.
Este fin de semana hice estos bollitos ingleses o scones que según tengo entendido se toman para desayunar o con el té, recien horneados y todavía templados, que encantaron a todos los de casa.
Son rápidos y muy fáciles de preparar que es fundamental a la hora de decidirse a preparar algo para el desayuno o merienda.
Ya los he preparado en varias ocasiones y con distintas versiones: unas con harina integral, otras normal y con distintos frutos secos como dátiles, arándanos rojos, nueces, etc.... No sabria por cual decidirme pero todos ellos riquísimos en cualquiera de las versiones.
Aquí os dejo con la receta y algunas fotos de las distintas versiones que más me han gustado.
Ingredientes (8 unidades):
60 gr. de mantequilla fria cortada en dados
1 yema de huevo para barnizar
175 ml de buttermilk o suero de leche
250 gr de harina de fuerza (o mitad normal y mitad integral)
2 cucharaditas de levadura en polvo Royal
1/2 cucharadita de sal
1/4 cucharadita de bicarbonato
2 cucharadas colmadas de azúcar
1 puñado de dátiles troceados (o arándanos y nueces)
Preparación:
Precalentar el horno a 220º.
Forrar una bandeja de horno con papel de hornear.
Batir la yema de huevo con una cucharadita de suero. Reservar.
Tamizar la harina con la levadura, la sal y el bicarbonato. Añadir el azúcar y la mantequilla.
Frotar con los dedos para deshacer la mantequilla hasta formar migas.
Añadir los frutos secos (dátiles, arándanos, nueces, etc) y mezclar.
Verter el buttermilk y mezclar con un tenedor para formar migas. Remover hasta formar una masa que quedará un poco pegajosa.
Pasar la masa a una superficie enharinada. Dividirla en dos y formar con cada parte un círculo de unos 15 cm y 2 cm de espesor.
Cortar cada círculo en cuartos con un cuchillo afilado. Poner los cuartos en la bandeja separados unos 5 cm.
Untar la superficie con el huevo batido y una cucharada de leche.
Hornear a 220º durante 12-15 minutos hasta que se doren ligeramente.
Sacar la bandeja del horno y enfriar sobre una rejilla.
Se toman templados a ser posible en el mismo día y acompañados de mantequilla, mermelada, nata o crema de queso.
Si sobra alguno se puede calentar ligeramente el microondas.
Nota: Para darle forma podemos utilizar un cuchillo afilado y cortar en triangulos. O bien con un cortador de galletas redondo o formar simplemente unas bolas.





