Al fín me he decidido a hacer el Roscón de Reyes casero. Era la primera vez que lo hacía y no estaba segura si lo conseguiría. Le tenía un poco de miedo a este tipo de masa y he de confesar que me daba pereza pero al final logré superar las dos cosas y no me arrepiento. Está pero que muy bueno.
Después de ver infinidad de roscones con sus recetas por toda la blogosfera al final me decidí por la de
Webos fritos que siempre es una garantía de éxito ya no solo por sus explicaciones sino también por sus consejos y trucos.
El resultado estupendísimo, que al final es lo que importa. En casa nos ha encantado y no sé si lo volveré a repetir algún dia de estos. Pero como todo lo bueno tiene sus inconvenientes claro está, el tiempo de espera de los levados ya que son muchas horas de reposo no es nada fácil compaginarlo con las tareas domésticas o de trabajo.
Pero la experiencia me ha gustado muchísimo.
Ingredientes (salen dos medianos):
Para el azúcar glas aromatizado:
120 gr de azúcar glas
la ralladura de 1/2 limón
la ralladura de 1/2 naranja
Para preparar la masa madre:
70 gr de leche entera (usé semidesnatada)
10 gr. de levadura fresca de panadería (o 3 gr de levadura seca de panadería)
1 cucharadita de azúcar
130 gr de harina de fuerza
Para la masa:
60 gr de leche entera (usé semidesnatada)
70 gr de mantequilla a temperatura ambiente
2 huevos medianos
20 gr de levadura fresca de panadería (o 6 gr de levadura seca de panadería)
25 gr de agua de azahar
450 gr. de harina de fuerza
1 pellizco de sal
los 120 gr de azúcar glas aromatizados
Para la decoración:
huevo batido
azúcar humedecido con un poco de agua
frutas confitadas (usé frutas deshidratadas)
Preparación con Thermomix:
Pulverizar el azúcar con las ralladuras de naranja y limón 30 segundos a velocidad progresiva 5/7/10. Retirar y reservar
Poner los ingredientes de la masa madre dentro del vaso y programar 15 segundos a velocidad 4. Retirar del vaso y formar una bola. Introducir en un bol y cubrir con agua templada. Cuando la bola de masa flote y doble su volumen, estará lista ( alrededor de 15 minutos).
Poner en el vaso el azúcar glas aromatizado reservado, los ingredientes de la masa, y por último, la masa madre. Programar 30 segundos a velocidad 6.
Después amasar 3 minutos a velocidad espiga.
Poner en un bol grande untado de aceite y taparlo con film transparente aceitado, (para que no se pegue y sea más fácil de manejar) hasta que doble su volumen. Tardará unas 4-5 horas.
Volver a poner en el vaso y amasar 1 minuto a velocidad espiga para desgasificar.
Retirar la masa del vaso con las manos untadas de aceite y ponerla sobre una superficie también aceitada.
Dividirla en dos (si queremos hacer dos roscones medianos) y darles forma de bola alisándolas bien con las manos.
Formar el roscón introduciendo los dedos en el centro e ir agrandando el agujero. Si la masa tiende a encogerse dejarla reposar otros diez minutos para que se maneje mejor.
Para mantener el agujero y no se nos vuelva a unir mientras leva y se hornea pondremos un aro de emplatar o un vaso aceitados que retiraremos cuando haya perdido temperatura después de sacarlo del horno.
Colocar el roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Dejar que leve otra vez la masa y doble su volumen. Tapar con film transparente aceitado y un paño de cocina. Tardará 1-2 horas
Una vez haya levado pintar con huevo batido, suavemente para que no se pinche la masa y pierda volumen. Adornar con azúcar humedecido con unas gotas de agua y las frutas confitadas (yo le he puesto frutas deshidratadas de piña y papaya previamente remojadas y escurridas).
Precalentar el horno a 200° con calor arriba y abajo.
Hornear entre 15 y 18 minutos. A los 8 minutos bajar la temperatura a 180° sin abrir el horno y continuar la cocción. Si se tuesta demasiado tapar con un papel de aluminio por encima.
Sacar del horno y enfriar sobre una rejilla. Cuando esté completamente frio rellenar al gusto (puede ser nata montada, crema pastelera etc...)
Preparación Tradicional:
Para hacer la masa madre:
Desmenuzar la levadura con la harina. Añadir el azúcar y la leche templada. Mezclar todos los ingredientes y formar una bola.
Colocar la bola en un bol y cubrir con agua templada. Dejar reposar hasta que flote aproximadamente 20 minutos o media hora.
Para hacer la masa final:
Rallar la piel de la naranja y del limón y mezclar con el azúcar. Triturar con la batidora para hacer el azúcar más fino.
Tamizar la harina y ponerla en un bol grande. Desmenuzar la levadura con la harina. Añadir el azúcar glas aromatizado con las pieles de naranja y limón. Mezclar con las manos. Hacer un hueco en el centro de la harina y verter en el hueco la leche templada, la mantequilla troceada, los huevos ligeramente batidos, el agua de azahar y por último la sal. Mezclar todos los ingredientes con una espátula hasta que se forme una masa pegajosa. Con las manos aceitadas seguir amasando hasta que quede una masa lisa y elástica. El amasado te llevará unos 10-15 minutos.
Hacer una bola con la masa y dejar reposar en un bol untado de aceite y cubierto con film transparente (para que sea más fácil su manejo) hasta que doble su volumen. Esto puede tardar 4-5 horas. Colocar el bol en un sitio sin corrientes de aire (como por ejemplo dentro del microondas o en el horno apagado o en un armario de la cocina).
Una vez haya doblado su volumen, con las manos aceitadas y sobre una superficie también aceitada amasar un poco para desgasificar la masa.
Dividir la masa en dos (si queremos hacer dos roscones medianos) y darles forma de bola alisándolas bien con las manos.
Formar el roscón introduciendo los dedos en el centro e ir agrandando el agujero. Si la masa tiende a encogerse dejarla reposar otros diez minutos para que se maneje mejor.
Para mantener el agujero y no se nos vuelva a unir mientras leva y se hornea pondremos un aro de emplatar o un vaso aceitados que retiraremos cuando haya perdido temperatura después de sacarlo del horno.
Colocar el roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel de hornear.
Dejar que leve otra vez la masa y doble su volumen. Tapar con film transparente aceitado y un paño de cocina. Tardará 1-2 horas
Una vez haya levado pintar con huevo batido, suavemente para que no se pinche la masa y pierda volumen. Adornar con azúcar humedecido con unas gotas de agua y las frutas confitadas (yo le he puesto frutas deshidratadas de piña y papaya previamente remojadas y escurridas).
Precalentar el horno a 200° con calor arriba y abajo.
Hornear entre 15 y 18 minutos. A los 8 minutos bajar la temperatura a 180° sin abrir el horno y continuar la cocción. Si se tuesta demasiado tapar con un papel de aluminio por encima.
Sacar del horno y enfriar sobre una rejilla. Cuando esté completamente frio rellenar al gusto (puede ser nata montada, crema pastelera etc...)
Fuente:
Webos fritos